Bienvenid@s

Estoy convencido de que la unión hace la fuerza, como los granos de una uva dan la mejor cosecha de vino. Por eso brindo este espacio para que podamos echar en el mismo lagar todos nuestro mejores granos y asi ir construyendo una parroquia y pueblo mejor.
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lunes, 6 de abril de 2020

Algunos puntos espirituales para la cuarentenaLeonardo Boff. Dado que la cuarentena es un retiro forzado, haz como los religiosos y religiosas que deben hacer un retiro todos los años. Algunas sugerencias para la dimensión espiritual de la vida:
1. Toma tiempo para ti y haz revisión de tu vida.
2. ¿Cómo ha sido mi vida hasta ahora?
3. ¿De qué lado estoy? ¿Del de aquellos que están bien en la vida, o del lado de los que tienen alguna necesidad, de los que necesitan una palabra de consuelo, de quien es pobre y sufre?
4. ¿Cuál es mi opción fundamental? ¿Ser feliz por todos los medios? ¿Acumular bienes materiales? ¿Conseguir estatus social? ¿O ser bueno, comprensivo, dispuesto a ayudar y apoyar a quienes están en peor situación?
5. ¿Puedo tolerar los límites de los demás, a los aburridos, controlarme para no responder a las tonterías que escucho? ¿Puedo dejarlo pasar?
6. ¿Puedo perdonar de verdad, pasar página, y no ser rehén de resentimientos y malos juicios?
7. ¿Puedo encontrar las palabras correctas cuando tengo que decir algunas verdades y llamar la atención sobre los errores o equivocaciones de otros que están relacionados conmigo? ¿O van directamente, agresivamente, humillando a la persona?
8. ¿Cuando me levanto por la mañana, digo una oración con el pensamiento, no necesita ser con palabras, pidiéndole a Dios que me proteja a mí, a mi familia y a aquellos con quienes vivo y trabajo? ¿Y por la noche, antes de ir a dormir, elevo mi mente a Dios, incluso sin palabras, para agradecer el día, por todo lo que ha sucedido, y por estar vivo?
9. ¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Quieres intentar unos minutos de meditación pura, donde sólo Dios y tú estéis presentes, olvidando un poco el mundo? Simplemente levanta la mente y ponte en silencio ante Él. He escrito un pequeño libro: Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, un método que une Oriente y Occidente, dejando que un rayo de luz de lo Alto penetre en todo tu cuerpo y en tus puntos de energía (chakras) y transfigure tu vida. Son suficientes unos minutos.
10. ¿Tienes el coraje de fomentar una actitud de entrega total a Dios, sabiendo que siempre estás en la palma de su mano? Todo lo que sucede proviene de su amor. La muerte es como un nacimiento y nadie ha visto su propio nacimiento. En la muerte, sin darnos cuenta, caeremos en los brazos de Dios Padre y Madre de infinita bondad y misericordia. No olvides nunca las palabras reconfortantes de la Primera Epístola de San Juan (3,20): “Si tu corazón te acusa, debes saber que Dios es más grande que tu corazón”. Entonces, parte en paz bajo el manto de la infinita misericordia divina. 
(de Servicio Koinonia, 31-3-2020)

domingo, 1 de abril de 2018

(De los materiales para Pascua 2018 para jóvenes de Fidel Aizpurua. Imágenes del monumento parroquial: oracion en el huerto y el recuerdo de la última cena)

 JUEVES SANTO

AMOR EN FORMA DE AGUA



            En los últimos oscar le han dado varios a la película “La forma del agua” de Guillermo del Toro. Es una bonita película donde el agua tiene una importancia muy grande: el agua es la humildad del personaje principal que es una limpiadora; el agua es la que guarda con vida al monstruo que han atrapado los poderosos; el agua es el escenario del amor y de la danza de los personajes principales. Es como si sin agua no pudiera haber amor.
            Algo parecido le pasa a Jesús: su amor toma, a veces, la forma de agua: por eso dice que él bautiza con agua, que si uno no nace del agua y del espíritu no entra en el reino, que si uno bebe de él no volverá a tener sed, que si se cree en él le brotarán dentro fuentes de agua viva. Se ve que en la época de Jesús el agua era un bien muy preciado, de acceso mucho más difícil que en el nuestro. Por eso habla tantas veces del agua.

            Pero el texto más importante sobre el agua es el que leeremos esta tarde en la escena del lavatorio de los pies: ahí el agua se convierte en signo de amor. Por eso es tan importante dejarse lavar los pies, porque si no se entiende eso, es que no se ama. Cuando Jesús lava los pies, en realidad está lavando y perfumando el corazón del otro. Le está diciendo: te lavo los pies porque para mí eres importante, porque me importas, porque estoy contigo.

            Por eso es tan decisivo lavar y dejarse lavar los pies. Es tan decisivo que si uno no entiende esto no puede ser seguidor o seguidora de Jesús. Al fin y al cabo, ser seguidor es lavar pies, amar los lados débiles de la persona, servir las necesidades más elementales, acercarse a los silencios y estar ahí, mirar con empatía como si yo mismo estuviese en esa situación que veo.
            Francisco de Asís tenía una especial predilección por este asunto de lavar los pies. Por eso mandaba que sus hermanos se lavasen los pies unos a otros para significar que eran eso, hermanos y nada más, iguales y nadie por encima del otro. Y, cuando estaba para morir, pidió que le leyeran este pasaje del jueves santo en que Jesús lava los pies a los discípulos, como si dijera que ese era el ideal de quien quiera vivir al estilo franciscano.
            Por eso hoy, jueves santo, día del amor que envuelve a la persona y lo limpia como el agua cuando te lavas, tendrías que emocionarte ante el agua, tocarla, bendecirla, amarla, porque es signo de lo que de verdad debería ser tu vida: un canto al amor cada día, un trabajo fiel por amar, un deseo imparable de no dejar de amar nunca, por muchos que sean los fallos y las dificultades.

Amor en forma de agua, tan fiel como ella, tan limpio como ella, tan humilde como ella, tan servicial como ella, tan sencillo como ella, tan generoso como ella, tan callado como ella, tan perdonador como ella, tan envolvente como ella.

Tres preguntas para pensar:
1.      ¿Te parece interesante que Jesús hable tantas veces del agua?
2.      ¿Es tu amor tan sencillo y fiel como el agua?
3.      ¿Qué deberías lavar en tu vida para vivir más al estilo de Jesús?

jueves, 19 de junio de 2014

Una vida de racimo: Ana Maria Peso: misionera

Ana María Peso Álvarez, Misionera Dominica del Rosario, natural de Fuenmayor (La Rioja), falleció el pasado 15 de junio en Madrid, a donde había llegado en febrero procedente de Bolivia, para ser tratada de un cáncer de pulmón.
Durante más de 40 años, Ana Mª fue misionera por vocación sobre todo en Bolivia, en donde ha dejado un gran recuerdo. También en Chile en donde inició su experiencia misionera.
Este es el testimonio de sus hermanas dominicas de Chile y Bolivia al enterarse de su muerte: “Ana Mari amó entrañablemente a Chile en el poco tiempo que estuvo, su corazón lo dejó en Bolivia, en La Paz en concreto. Fue una mujer misionera, que su vida la entregó a amar a los demás, siempre los acogió con una sonrisa y los acompañaba en sus inquietudes… Se esmeró en acompañar y escuchar a los padres de familia, a las profesoras. La última vez que estuvimos con ellos para comunicarles que tendría que viajar a España para hacerse el tratamiento al pulmón porque los médicos de La Paz nos decían que allí podrían hacerle un mejor tratamiento, fue una despedida dolorosa… Nosotras, desde Chile y Bolivia, compartimos con ustedes el gran dolor por el fallecimiento de una mujer extraordinaria por su sencillez, por su esfuerzo, por su constancia ante os desafíos que se le impusieron, por su dedicación en el trabajo, por su amor a los niños, por su amor a la misión y su amor al pueblo de Bolivia, por su permanente sonrisa que era una señal de acoger, recibir y de dar la bienvenida a todos”.
Desde la parroquia nos unimos a este agradecimiento por el testimonio de vida entregada de la hermana Ana María, al mismo tiempo que agradecemos la cercanía que siempre hemos mantenido con su familia a través de las actividades misioneras que hemos compartido. Y pedimos al Señor que nos conceda vocaciones misioneras que sigan el mismo o parecido camino.